Monchi debe acomodar a más de media docena de jugadores
si quiere cumplir con el objetivo de contar con una plantilla de 21 ó 22
· Las cesiones, posible solución ante un mercado saturado
Con las incorporaciones de Diego López y Javi Hervás y sin contar los
tres o cuatro refuerzos previstos de mediocampo hacia atrás, el Sevilla
cuenta con una plantilla de profesionales de hasta 26 futbolistas. Entre
éstos tampoco se contabiliza a Luis Alberto, que ha concluido la
temporada con ficha del filial. El recorte debe ser amplio si la
dirección deportiva quiere cumplir lo prometido a Míchel, una plantilla
de 21 ó 22 futbolistas para dejar hueco a los canteranos que estén entre
el primer y el segundo equipo, situación que podría darse para el joven
Bryan Rabello, que cuenta con apenas 17 años. No es un reto excesivo
teniendo en cuenta que el Sevilla colocó el verano pasado a una quincena
de futbolistas entre traspasos y cesiones. Pero el mercado está más
saturado que nunca y la crisis económica..., mejor ni mentarla.
"El
mercado va a estar parado porque la mayoría de los equipos tiene
excedentes, y hay un exceso de oferta, aparte de la crisis", reconocía
Monchi en su recién estrenada cuenta de Twitter. El director deportivo
sabe lo que afronta.
Dejando a un lado a Palop, del que Monchi
reconoció ayer haberle trasladado cuál es la idea del club pero que "si
no hay una solución se respetará su contrato", y Escudé, dos futbolistas
con una consideración especial por estar en su último año y ser quienes
son, el número de jugadores a los que el club desea buscarles un
acomodo durante el mercado estival llega a la media docena.
De
los cuatro que vuelven tras su cesión sólo tiene garantías de
continuidad Bernardo, tras un buen curso en el Racing. Acosta, en
cambio, no ha tenido protagonismo ni continuidad en Santander. Romaric
terminó desinflándose en el Espanyol, está ante su último año de
contrato y en su puesto hay superávit. Alexis sí cumplió en el Getafe,
aunque en su anterior estancia en el Sevilla su tremenda irregularidad
invita a pensar que ni su reencuentro con Míchel podría enderezar su
rumbo.
Si se suman los 26 profesionales en nómina que tiene el
Sevilla a los tres o cuatro refuerzos previstos (un lateral, un medio y
uno o dos centrales dependiendo de las salidas), se puede llegar a la
treintena, con lo que al menos ocho futbolistas tendrían que dejar el
club de un modo u otro para que la plantilla tenga 21 ó 22 piezas.
Las
cesiones pueden ser una solución para jugadores como Campaña o
Guarente, que, pese a su voluntad, apenas ha jugado dos ratos en un año.
Caso distinto es el de Spahic, cuya actitud ha decepcionado y ha
quedado muy señalado. El número de salidas marcará el de entradas y
Monchi no descarta ni firmar a otro portero.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario